Aysén mantiene la menor tasa de desocupación del país

Fuente: Observatorio Laboral
Durante el trimestre móvil junio-julio-agosto 2026, la tasa de desocupación femenina disminuyó 2,8 puntos porcentuales en doce meses. Aysén, en tanto, registró la mayor tasa de ocupación del país y la segunda mayor tasa de participación laboral a nivel nacional.
El Observatorio Laboral de Aysén, presentó una nueva edición del Termómetro Laboral correspondiente al trimestre móvil junio-julio-agosto 2026, elaborado a partir de los datos de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que permite conocer la evolución de los principales indicadores del mercado laboral regional.
Una de las principales cifras del periodo se registró en la desocupación femenina, que alcanzó un 4,0%, disminuyendo 2,8 puntos porcentuales respecto del mismo trimestre del año anterior. En los hombres, en cambio, la tasa de desocupación se situó también en 4,0%, pero presentó un aumento interanual de 1,7 puntos porcentuales.
De esta manera, aunque mujeres y hombres registraron la misma tasa de desocupación durante este trimestre móvil, sus trayectorias fueron diferentes y la disminución de la desocupación regional se explicó exclusivamente por el descenso observado entre las mujeres.
A nivel general, la tasa de desocupación de Aysén alcanzó un 4,0%, disminuyendo 0,3 puntos porcentuales en doce meses. Con este resultado, la región registró la menor tasa de desocupación del país, junto con la mayor tasa de ocupación y la segunda mayor tasa de participación laboral.
En materia de participación, la tasa regional llegó a 67,5%, disminuyendo 2,3 puntos porcentuales respecto del mismo periodo del año anterior. Entre las mujeres se situó en 61,3%, con una disminución de 1,2 puntos porcentuales, mientras que en los hombres alcanzó un 73,6%, disminuyendo 3,4 puntos porcentuales.
Por su parte, la tasa de ocupación alcanzó un 64,8%, registrando una disminución interanual de 2,0 puntos porcentuales. Sin embargo, nuevamente se observaron comportamientos diferentes según sexo: entre las mujeres la ocupación llegó a 58,9%, aumentando 0,6 puntos porcentuales, mientras que en los hombres alcanzó un 70,6%, con una caída de 4,7 puntos. Así, la disminución de la ocupación regional se concentró principalmente en los hombres.
Respecto de la ocupación informal, esta se situó en 27,5%, registrando una disminución de 0,3 puntos porcentuales respecto del 27,8% observado doce meses atrás.
Comportamiento del nivel de ocupación por grupo ocupacional y actividades económicas
Al analizar los grupos ocupacionales, ocupaciones elementales registró la mayor incidencia positiva por segundo trimestre móvil consecutivo, con un crecimiento interanual de 23,0%, equivalente a cerca de 2 mil personas ocupadas adicionales.
También destacó el grupo de profesionales, científicos e intelectuales, que presentó un crecimiento de 15,7%, correspondiente a aproximadamente 1,1 mil personas ocupadas adicionales.
En contraste, trabajadores de los servicios y vendedores de comercios y mercados registró la mayor incidencia negativa por segundo trimestre móvil consecutivo, con una disminución de 8,7%, equivalente a cerca de mil personas ocupadas menos.
Si observamos el comportamiento por actividad económica, actividades de atención de la salud humana y de asistencia social continuó mostrando un comportamiento positivo, liderando la incidencia por noveno trimestre móvil consecutivo, con un incremento anual de 29,3% y cerca de 1,2 mil personas ocupadas adicionales.
En tanto, el Comercio al por mayor y al por menor registró una disminución de 7,0%, dando cuenta de uno de los desafíos que continúa enfrentando el mercado laboral regional.
Seguimiento al empleo regional
En este escenario, y considerando los desafíos que persisten especialmente en áreas como construcción y comercio, se han establecido distintas líneas de acción orientadas a agilizar proyectos y fortalecer el seguimiento del empleo en la región.
A través de la Mesa Intersectorial por el Empleo, liderada por la Delegación Regional de Aysén y con el Seremi de Trabajo y Previsión Social como secretario técnico, se mantiene un monitoreo de los puestos de trabajo asociados a distintas obras y sus diferentes etapas de ejecución, como parte de las iniciativas destinadas a contar con información actualizada sobre la evolución del empleo y los proyectos que se desarrollan en Aysén.
En este sentido, el Seremi del Trabajo y Previsión Social, Sebastián Solís Chacano, valoró la disminución en la tasa de desempleo femenino y en la informalidad, reforzando también los desafíos pendientes, “En la Región de Aysén estamos en un momento interesante desde el punto de vista del empleo, ya que estamos analizando precisamente los meses de invierno, donde cae la productividad en sectores como construcción y comercio, los cuales tienen ciertas estacionalidad y esperamos que esto repunte en los siguientes meses, con las obras apoyadas por el Ministerio de Obras Públicas, por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y activación del Plan Chile DesPega y herramientas como el Subsidio a la Contratación y el Subsidio Unificado Al Empleo, que buscan atacar directamente la informalidad y a su vez, reactivar sectores económicos que están más alicaídos. Recordemos que ya son 44 meses consecutivos que a nivel nacional tenemos una tasa sobre el 8% de desempleo. Quiero destacar además que el desempleo en las mujeres disminuyó 2,8 puntos porcentuales en igual fecha del año 2025, situándose en un 4,0%, lo cual es una buena noticia”.
Las acciones mencionadas por la autoridad laboral constituyen herramientas de seguimiento y coordinación frente a los desafíos del mercado laboral regional, cuyos efectos deberán observarse en los próximos periodos de medición.
Construcción de los indicadores
César Gómez, Director del Observatorio Laboral de Aysén, explicó cómo se construyen estos indicadores: “Para entender bien las cifras del Termómetro Laboral es importante saber cómo se miden. La Encuesta Nacional de Empleo parte de la población en edad de trabajar, es decir, las personas de 15 años y más. Dentro de este grupo, la fuerza de trabajo está compuesta por las personas ocupadas, que trabajaron al menos una hora durante la semana de referencia, y por las desocupadas, que no trabajaron, pero buscaron empleo activamente en las últimas cuatro semanas y están disponibles para hacerlo. Quienes no cumplen ninguna de estas condiciones, como estudiantes, personas jubiladas o quienes se dedican a labores de cuidado, forman parte de la población fuera de la fuerza de trabajo, también conocida como inactiva”.
El Director agregó que “a partir de estos grupos se calculan las tasas. La tasa de desocupación es la proporción de personas desocupadas dentro de la fuerza de trabajo; la tasa de participación, el porcentaje de la población en edad de trabajar que forma parte de la fuerza de trabajo; y la tasa de ocupación, la proporción de personas ocupadas respecto de la población en edad de trabajar. Así, cuando hablamos de una desocupación de 4,0% en Aysén, significa que de cada 100 personas que integran la fuerza de trabajo, 4 están buscando empleo sin encontrarlo”.
Finalmente, Gómez enfatizó que “es importante no entender a las personas inactivas como personas que no hacen nada. En este grupo están quienes estudian, quienes se jubilaron, quienes realizan trabajo de cuidado no remunerado en sus hogares y también personas que quisieran trabajar, pero no buscaron empleo, por ejemplo, porque creen que no lo encontrarán. Por eso, los indicadores deben leerse en conjunto y como parte de la estructura del empleo: una baja en la desocupación no siempre significa que más personas encontraron trabajo, ya que también puede explicarse porque algunas salieron de la fuerza de trabajo. En este trimestre, por ejemplo, la desocupación disminuyó, pero también lo hicieron la participación y la ocupación, lo que nos invita a mirar con atención quiénes están quedando fuera del mercado laboral y porqué, considerando factores como el envejecimiento de la población”.



