Tamara Correa transforma las heridas en cueca con su nuevo trabajo “Cicatrices”

La cantautora chilena presenta una tríada de cuecas integrada por canciones que mantienen elementos tradicionales e incorporan nuevas sonoridades para hablar de depresión, relaciones tóxicas, dependencia emocional y reparación.
Tamara Correa presenta “Cicatrices”, un nuevo trabajo compuesto por tres cuecas que profundizan en las consecuencias emocionales que puede dejar el abuso infantil en la vida adulta y fueron concebidas como partes de un mismo relato sobre heridas que permanecen, vínculos dañinos y la búsqueda de una forma más consciente de relacionarse con uno mismo y con los demás.
Cada canción observa ese recorrido desde un lugar diferente. “Cicatrices” aborda la depresión como una marca persistente; “Basta” pone el acento en la denuncia y el quiebre de las relaciones tóxicas, mientras que “Amor mendigo” se interna en la inseguridad afectiva y en esa necesidad de buscar amor incluso donde no existe una respuesta emocional real.
Musicalmente, el proyecto se instala en lo que Correa define como “aires de cueca”, una fusión musical que reune su experiencia como cantautora de raíz y cueca chilenera. Las composiciones conservan la métrica y la poesía estricta de la cueca tradicional, pero amplían su lenguaje sonoro mediante violines, sintetizadores, rhodes, piano, guitarras y percusión latinoamericana. El resultado se aleja deliberadamente de una cueca pensada únicamente para el baile y construye ambientes más íntimos e introspectivos.
Este nuevo trabajo continúa el relato iniciado por Tamara Correa en 2025 con el EP "No fue mi culpa". Mientras ese estuvo centrado en el trauma inmediato, las nuevas canciones observan lo que ocurre después: las marcas que permanecen, sus efectos en la vida cotidiana y el complejo proceso de reconstrucción personal.
El concepto que articula esta propuesta toma como referencia el Kintsugi, técnica japonesa que repara piezas quebradas haciendo visibles sus fracturas. Desde esa imagen, las cicatrices no son ocultadas, sino incorporadas como parte de una identidad en la que conviven dolor, memoria y resiliencia. La tríada propone así un recorrido que avanza desde las consecuencias del trauma hacia la búsqueda de estabilidad, amor propio y libertad.
La producción musical estuvo a cargo de Nicolás Arce, quien además grabó guitarras. Participaron América Paz en bajo, Manuel Torres en percusiones, Saruy Concha en violines y Diego Vergara en piano y teclados, mientras Tamara Correa asumió la autoría, composición, voz y pandero. El trabajo visual contó con la dirección de arte de Paola Kunstmann, fotografía de Marcos Saavedra y diseño de Pablo Morales.
Cantautora y docente, Tamara Correa fue monitora de folclor desde los 17 años y en 2001 cofundó Las Capitalinas, primera banda femenina de cueca urbana del país, con la que participó en escenarios como el Festival de Olmué, Yein Fonda y el Estadio Nacional. Tras explorar posteriormente el swing y el pop-blues con Doña Eleonor y retomar su trabajo solista, “Cicatrices” profundiza una línea autoral donde la estructura de la cueca convive con temáticas personales y problemáticas que pocas veces han ocupado el centro de su repertorio tradicional.



