EcoAustral alerta por atropellos de güiñas en los caminos de Aysén

Fuente: Fundación EcoAustral
El 2 de septiembre de 2026, a las nueve de la mañana, una güiña hembra fue registrada muerta por atropello en el kilómetro 8 de la ruta 240, entre Puerto Aysén y Coyhaique. Las fotografías muestran su pelaje moteado y su cola anillada. Son el testimonio de una vida silvestre que terminó en uno de los caminos que conectan a las comunidades de la región.
El 20 de octubre de 2026 se registró otra güiña atropellada en el bypass, cerca de la laguna Los Coipos y de la ciudad de Puerto Aysén. Las fotografías muestran al ejemplar de pelaje moteado sobre la calzada, junto al borde de la vía.
El 26 de octubre, otra güiña atropellada fue encontrada en el ingreso sur, fuera de la planta de tratamiento de aguas servidas de Villa Mañihuales. Según el reporte, llevaba varios días muerta.
Estos tres casos forman parte de cinco atropellos registrados entre julio de 2022 y octubre de 2026. Gabriela Gómez ha recibido los reportes y registros por distintas vías. Los casos ponen de relieve una realidad cercana: las rutas que usamos para desplazarnos atraviesan también el territorio de la fauna.
Fundación EcoAustral busca que estos antecedentes abran una conversación pública sobre prevención y coexistencia. La conservación de la biodiversidad de Aysén también se juega en los trayectos cotidianos, cerca de nuestras viviendas y en los caminos que recorremos cada día.
“Vivimos rodeados de bosque y compartimos este territorio con las güiñas y muchas otras especies del bosque nativo. Encontrarlas cerca no significa que estén fuera de lugar. Desde EcoAustral queremos que conocerlas se traduzca en acciones concretas: bajar la velocidad, mantener a nuestras mascotas bajo control y darles espacio para seguir viviendo aquí”, plantea Gabriela Gómez, presidenta de Fundación EcoAustral.
Dos atropellos en un mismo sector
Dentro de los registros hay una coincidencia que merece atención. El 29 de julio de 2022 y el 22 de abril de 2023 se consignaron atropellos de güiñas en el sector Puente Cascada I, en la Reserva Nacional Río Simpson. Uno tenía coloración melánica, oscura, y el otro pelaje moteado.
La reiteración en este sector llama a prestar atención a los cruces de fauna y a evaluar qué medidas podrían prevenir nuevas muertes.
“Los animales necesitan desplazarse por el bosque y esos recorridos pueden cruzar los caminos que usamos a diario. Los atropellos registrados en un mismo sector nos llaman a observar con más atención dónde ocurren estos encuentros y cómo prevenirlos. Quienes conducen también pueden contribuir, reduciendo la velocidad y manteniéndose atentos al entorno”, señala Pablo Bopp, administrador de la Reserva Nacional Río Simpson.
Un felino que comparte nuestro paisaje
La güiña (Leopardus guigna) habita únicamente en Chile y parte del sur de Argentina. En Aysén está clasificada como Casi Amenazada por el Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestres (RCE), categoría que se aplica desde Los Lagos hacia el sur; desde Los Ríos hacia el norte figura como Vulnerable. A escala global, la Lista Roja de la UICN la clasifica como Preocupación Menor desde 2025. Esta actualización responde a un mayor conocimiento sobre la especie y no demuestra, por sí sola, una recuperación de sus poblaciones. La pérdida de hábitat, la persecución y los impactos de perros y gatos domésticos siguen siendo amenazas para su conservación.
Se alimenta de roedores, aves y reptiles. Como depredador, forma parte de las relaciones que sostienen la vida del bosque y contribuye a regular las poblaciones de sus presas.
Conservar vegetación a ambos lados de una ruta no resuelve por sí solo el problema: los animales necesitan desplazarse para alimentarse, refugiarse y reproducirse. En esos recorridos pueden encontrarse con caminos, vehículos, viviendas y mascotas.
Por eso, ver una güiña cerca de una casa o de un camino no significa automáticamente que esté fuera de lugar. Esos espacios también pueden formar parte de su hábitat.
Los encuentros con güiñas cerca de sectores habitados también plantean el desafío de aprender a compartir el territorio. La cercanía entre viviendas, caminos y bosque hace necesario reconocer su presencia y respetar sus desplazamientos.
Güiñas muy cerca de la ciudad de Puerto Aysén
El 4 de noviembre de 2026 se sumó un caso diferente: una güiña fue encontrada viva en el sector de Puente Dun, muy cerca de la ciudad de Puerto Aysén, y entregada al SAG. Según los antecedentes disponibles sobre el caso, no presentaba fracturas ni heridas.
En apenas quince días, el atropello del bypass y el hallazgo de Puente Dun dieron cuenta de la presencia de güiñas muy cerca de la ciudad. Ambos casos ponen el foco en los accesos y el entorno inmediato de Puerto Aysén, donde la vida silvestre comparte espacio con los desplazamientos cotidianos de sus habitantes. Esta cercanía refuerza la necesidad de conducir con atención, mantener a las mascotas bajo control y respetar los lugares por donde se mueve la fauna.
La güiña encontrada en Puente Dun no se contabiliza entre los atropellos. Su hallazgo recuerda la importancia de distinguir entre un encuentro con fauna silvestre y una situación que requiere intervención. La sola presencia de un animal cerca de las personas no significa que deba ser capturado o retirado.
En este entorno boscoso también se han observado zorros cruzando, según observaciones locales. Ante la posibilidad de que los desvíos vehiculares incrementen el tránsito por el sector, la Fundación plantea la necesidad de incorporar la protección de la fauna en las medidas preventivas.
Reforzar la atención al conducir, evaluar los lugares de cruce e informar a quienes utilicen estas vías puede contribuir a proteger tanto a los animales como a las personas.
Qué hacer cuando aparece una güiña
La primera medida es mantener distancia. No intentar tomarla, perseguirla, acorralarla ni alimentarla. Si el ejemplar se desplaza con normalidad y no está en peligro inmediato, corresponde darle espacio para continuar por sus propios medios.
También es necesario mantener a las mascotas bajo control y evitar que persigan a la fauna. Ante un animal aparentemente herido, atrapado o con dificultades para moverse, se debe solicitar orientación a las autoridades competentes, como el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), sin intentar capturarlo o trasladarlo por cuenta propia.
“La presencia de un animal silvestre cerca de una vivienda o un camino no significa necesariamente que necesite ayuda. Lo primero es mantener distancia, evitar que las mascotas se acerquen y no intentar capturarlo. Si está herido, atrapado o presenta dificultades para desplazarse, contacten al SAG para recibir orientación”, explica Guillermo Sánchez, Jefe de área de Puerto Aysén del SAG.
En la ruta, la prevención comienza por respetar los límites de velocidad y conducir con atención, especialmente en sectores boscosos y lugares donde se han observado cruces. Si aparece fauna, se debe reducir la velocidad de forma controlada, evitando maniobras bruscas o detenciones que expongan a otras personas. Una fotografía nunca justifica ponerse en riesgo en la calzada.
Conocer para prevenir
Para Fundación EcoAustral, visibilizar estos casos es un paso hacia una convivencia más responsable con la fauna de Aysén. Registrar los encuentros y atropellos puede ayudar a identificar sectores que requieren atención y orientar medidas de prevención.
Los reportes de la comunidad ayudan a visibilizar lo que ocurre en los caminos. Compartir la ubicación de un hallazgo y, cuando sea seguro, una fotografía puede contribuir a identificar lugares donde hace falta reforzar la prevención.
El llamado es a reconocer que compartimos el territorio: conducir con atención, controlar a las mascotas y respetar el espacio de los animales silvestres son acciones cotidianas que pueden marcar una diferencia.
Quienes quieran conocer y acompañar el trabajo de Fundación EcoAustral pueden seguir a @fundacionecoaustral en Instagram: https://www.instagram.com/fundacionecoaustral/.



